“La peor de las actitudes es la indiferencia”

¿De quién es la culpa?

Pues bien: Hessel, indignado por la actual decadencia, se pregunta cómo es posible que entonces, tras la Segunda Guerrra Mundial, fuera posible crear una sociedad sustancialmente justa con aquella precariedad de medios, y hoy, en plena opulencia, se tenga que transigir con cambios que reducen a cenizas la seguridad de antaño.

“Nosotros, veteranos del movimiento de resistencia y de las fuerzas combatientes de la Francia libre, llamamos a las jóvenes generaciones a hacer vivir, a transmitir la herencia de la Resistencia y sus ideales. Les decimos: ¡tomad el relevo, indignaos! Los responsables políticos, económicos, intelectuales, y el conjunto de la sociedad no deben resignarse ni dejarse impresionar por la actual dictadura internacional de los mercados financieros que amenaza la paz y la democracia”. “Os deseo a todos, a cada uno de vosotros, tener un motivo de indignación. Es precioso. Cuando algo indigna, como yo me indigné con el nazismo, entonces nos hacemos militantes, fuertes y comprometidos”.

El manifiesto de Hessel, que en apenas semanas ha superado los 200.000 ejemplares, hace un llamado a los jóvenes a oponerse a todo tipo de totalitarismos, fascismos y dictaduras, los insta a rescatar la verdadera democracia, a exigir independencia a los medios y oponerse al acoso a la libertad de prensa, en resumen, a volver a los valores y principios que dieron origen a la Resistencia. “El Consejo Nacional de la Resistencia llama a los que harán el nuevo siglo, a indignarse ante la desigualdad, la pobreza, las dictaduras fascistoides, la despiadada dictadura económica de los mercados financieros”, entre otros motivos para iniciar una “insurrección pacífica real”. Hessel habla de una “amnesia generalizada” de la sociedad, del desastre ecológico planetario, haciendo énfasis en la falta de rumbo y pérdida del sentido de los dirigentes políticos. “Lo que está siendo cuestionado, es la base de las conquistas sociales de la Resistencia”. Hessel insiste en su crítica al Estado, por su apoyo a los grandes consorcios bancarios y corporaciones multinacionales, en detrimento de los ciudadanos en un momento en que la crisis está acabando con el bienestar social en Europa. “¿Quién controla, quién decide y quiénes son los interesados en esas decisiones descabelladas?”, se pregunta Hessel. “Las corrientes que nos gobiernan son confusas. Por otra parte, vivimos en un vasto mundo interdependiente, con una interconectividad como nunca existió. Por eso, nos enteramos que en este mundo hay cosas intolerables, por lo que hace falta que nos indignemos”.

Al otro lado del Atlántico, otro que ha asumido el terrible riesgo de opinar sin ambages sobre su país, es Lee Iacocca, de 82 años de edad, conocido en el mundo empresarial como el CEO que hace veinte años ayudó a salvar la industria automovilística americana y que hoy ve con la misma indignación, cómo una parte de la ayuda del Estado a los bancos y entes crediticios, se utilizó para el pago de las multimillonarias ganancias anuales de sus directores, ejecutivos y accionistas, los mismos que habían causado la crisis financiera que provocó la pérdida de sus hogares a millares de familias y causante del desempleo de millones de norteamericanos. Opuesto a la inmensa burocracia y a la constante improvisación de los gobiernos, salió de su cómodo retiro para escribir su proclama: ¿Dónde están los líderes?, en la que se pregunta: “¿Acaso soy la única persona en este país que está harto de lo que está pasando? ¿Dónde diablos está nuestra indignación? Tenemos una banda de payasos que no tienen ni idea de cómo dirigir el Estado. Lo que si tenemos son gángsters corporativos. Usted no puede llamarse un patriota si no está indignado”.

Estamos en medio de una crisis global, incluyendo la perdida de valores, confusión política, desinformación, distorsión de la democracia, ausencia de liderazgo y anomia generalizada. No podemos seguir permitiendo que autócratas y líderes mediáticos inescrupulosos e ineptos decidan los destinos de los pueblos, del planeta y de la humanidad entera. Por eso, el llamado de estos dos ancianos a dejar de lado la fatalidad y el conformismo, es una gran lección para las jóvenes generaciones. Ambos, sin conocerse y coincidiendo en sus puntos de vista, terminan sus manifiestos expresando que tienen “esperanza en los jóvenes”, en su capacidad y derecho a indignarse ante lo intolerable. Ambos opinan que las sociedades está clamando por líderes y, según ellos, los líderes “no nacen, se hacen”.

SE PUEDE PEDIR AQUI, servicio seguro

Anuncios

~ por nudodepiedras en enero 22, 2011.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: